El concejal Daniel Ribetti, junto a Marcos Acosta y el equipo técnico de Juntos por Carlos Paz, presentó hace tiempo una serie de medidas concretas para frenar el llamado Costo Avilés: el conjunto de excesos administrativos, gasto político y desorden presupuestario que hoy presiona las tasas municipales y asfixia a comerciantes y familias.
1. Límites a las contrataciones directas
Las contrataciones sin concurso solo podrán repetirse tres veces consecutivas o cinco de forma alternada por período. Se busca frenar la discrecionalidad que históricamente derivó en pagos inflados y poca transparencia.
2. Tope al tamaño del Estado municipal
Se fija un cupo máximo de personal equivalente al 2% de la población estable de la ciudad. Solo en temporada alta podrá ampliarse al 2,5% para reforzar servicios, preservando siempre al personal estable y evitando la “militancia rentada”. Hoy se pagan 1800 salarios, el equivalente de un trabajador cada 40 habitantes.
3. Uso eficiente del presupuesto
Las áreas que ejecuten menos del 60% de sus partidas durante dos presupuestos consecutivos no podrán aumentarlas más del 50% en el siguiente. Esto garantiza que las ampliaciones respondan a necesidades reales, no a decisiones discrecionales. Hoy el presupuesto inflado genera superávit ficticio que se puede limitar con estimaciones presupuestarias reales.
4. Transparencia total en licitaciones y tarifas
Los estudios de costos y balances de empresas proveedoras deberán estar certificados por el Colegio de Profesionales en Ciencias Económicas, con acceso público a la información. La idea incluye comenzar a exigir estos balances a las empresas que explotan concesiones municipales a la hora de que estas soliciten readecuación de tarifas.
Más control, menos sobreprecios.
5. Congelamiento salarial para autoridades políticas
Mientras el coeficiente de liquidez municipal sea menor a 1, quedarán suspendidos los aumentos para autoridades superiores y personal de gabinete. Si no hay plata para los servicios, no puede haber aumentos para la política.

“El Costo Avilés no es un concepto abstracto. Es lo que hoy vacía el bolsillo del vecino y limita el desarrollo de la ciudad. Estas propuestas son un camino concreto para ordenar, transparentar y devolverle eficiencia al municipio”, afirmó Ribetti.




