Autocovocados va a la escuela

La voz de los Autoconvocados, llegó al Instituto Dante Alighieri

Pablo Pereyra y María Mancuello expusieron sobre el Pantanillo

El pasado lunes 25 de agosto, los activistas socioambientales María Ángela Mancuello y Pablo Pereyra, integrantes de la organización Autoconvocados por el Humedal “El Pantanillo”, participaron de una jornada especial en el Colegio Dante Alighieri, en el marco del ciclo de conversatorios del proyecto interdisciplinario Jóvenes en Acción.

Este ciclo articula las materias Ciudadanía y Participación y Biología de segundo año, coordinadas por las profesoras Ayelén Naranjo y Florencia Barzola, y busca acercar a los estudiantes a la reflexión crítica sobre problemáticas sociales y ambientales desde distintas miradas.

La jornada con Mancuello y Pereyra tuvo como objetivo comprender el rol de la sociedad civil en la defensa del ambiente, a partir de un caso concreto: la lucha por la preservación del Pantanillo y el arroyo El Sauce, dos espacios claves para el equilibrio ecológico de Villa Carlos Paz.

Este encuentro fue la continuidad de un proceso pedagógico que ya había contado con otras visitas significativas: el profesor Marcelo García, distinguido en Carlos Paz por su labor educativa ambiental; la ONG ADARSA, que compartió su experiencia de organización y defensa del ambiente; y también los referentes Luis Tortolo y Charly Soto, quienes aportaron su mirada y compromiso en las jornadas previas. La charla de los Autoconvocados representó el cierre del ciclo, mostrando cómo la comunidad puede autoconvocarse para proteger sus bienes comunes.

Durante la exposición, los activistas explicaron cómo nació el grupo de Autoconvocados, sus formas de organización y las acciones emprendidas para visibilizar la importancia del humedal. También describieron la función del Pantanillo como “esponja natural” que previene inundaciones, la biodiversidad que alberga y los riesgos que implican los proyectos urbanísticos sobre la zona.

La dinámica incluyó un espacio de preguntas e intercambio con los estudiantes y una simulación de debate, donde los alumnos asumieron roles de vecinos y empresarios desarrollistas. El ejercicio fomentó el pensamiento crítico, la argumentación y la comprensión de diferentes puntos de vista en un conflicto ambiental real.

Al cierre, Mancuello subrayó:

“La defensa del Pantanillo no es solo una causa ambiental, sino también ciudadana, porque habla de la responsabilidad que tenemos como comunidad de cuidar nuestra agua, nuestros bosques y nuestra calidad de vida”.

Con experiencias como esta, la escuela abre un espacio fundamental para que los jóvenes se conviertan en protagonistas activos, capaces de identificar problemáticas del territorio y proponer soluciones colectivas.

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